"Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende"
LA ÚNICA LUCHA QUE SE PIERDE ES LA QUE SE ABANDONA.
"Fiel Militante de la Comida"
martes, 24 de abril de 2012
viernes, 20 de abril de 2012
Alguien
de la tortura
que no quede la sangre
ni la amargura
que no quede la sangre
ni la amargura
alguien pone en los muros
el nombre de ella
ya no cabe en la noche
ninguna estrella
el nombre de ella
ya no cabe en la noche
ninguna estrella
alguien limpia su rabia
con un consejo
y la deja brillante
como un espejo
con un consejo
y la deja brillante
como un espejo
alguien piensa hasta cuando
alguien camina
suenan lejos las risas
una bocina
y un gallo que propone
su canto en hora
mientras sube la angustia
la voladora
alguien camina
suenan lejos las risas
una bocina
y un gallo que propone
su canto en hora
mientras sube la angustia
la voladora
alguien piensa en afuera
que allá no hay plazo
piensa en niños de vida
y en un abrazo
que allá no hay plazo
piensa en niños de vida
y en un abrazo
alguien quiso ser justo
no tuvo suerte
es difícil la lucha
contra la muerte
no tuvo suerte
es difícil la lucha
contra la muerte
alguien limpia la celda
de la tortura
lava la sangre pero
no la amargura.
de la tortura
lava la sangre pero
no la amargura.
Mario Benedetti.
miércoles, 18 de abril de 2012
martes, 17 de abril de 2012
lunes, 2 de abril de 2012
sábado, 24 de marzo de 2012
viernes, 23 de marzo de 2012
Roberto Fontanarrosa
"De mí se dirá posiblemente que soy un escritor cómico, a lo sumo. Y será cierto.
No me interesa demasiado la definición que se haga de mí. No aspiro al Nóbel de literatura. Yo me doy por muy bien pagado cuando alguien se me acerca y me dice: Me cagué de risa con tu libro"
No me interesa demasiado la definición que se haga de mí. No aspiro al Nóbel de literatura. Yo me doy por muy bien pagado cuando alguien se me acerca y me dice: Me cagué de risa con tu libro"
martes, 20 de marzo de 2012
Octavio Ocampo
jueves, 15 de marzo de 2012
miércoles, 29 de febrero de 2012
viernes, 16 de diciembre de 2011

Cumpliendo con mi oficio piedra con pierda, pluma a pluma, pasa el invierno y deja sitios abandonados, habitaciones muertas: yo trabajo y trabajo, debo substituir tantos olvidos, llenar de pan las tinieblas, fundar otra vez la esperanza. No es para mí sino el polvo, la lluvia cruel de la estación, no me reservo nada sino todo el espacio y allí trabajar, trabajar, manifestar la primavera. A todos tengo que dar algo cada semana y cada día, un regalo de color azul, un pétalo frío del bosque, y ya de mañana estoy vivo mientras los otros se sumergen en la pereza, en el amor, yo estoy limpiando mi campana, mi corazón, mis herramientas.
Yo tengo rocío para todos.
[Horacio Quiroga].
martes, 13 de diciembre de 2011
Algo oscuro te hace pensar
y eso no corresponde.
Por el miedo te sale mal
y el corazón se te esconde.
La rutina del no saber
hoy es tu peor apuesta.
Sin saber como envejecer
y un sentimiento que apesta.
Y todas las ruinas entran a brillar
es tu sueño quien lleva los hilos.
Y llorar de nuevo ya no te hace mal.
Y un dolor te mantiene ahora en vilo.
Una nube quiere escapar
de su cielo emplomado.
Y la flores quieren bailar
sobre un cielo mojado.
Hoy el sol quiere iluminar
a este pueblo en tinieblas.
Y ahora un trueno se hace escuchar
es que perdió la paciencia.
Y las almas libres huyen para un bar
a tratar de salvar la conciencia.
Y todas las olas castigan al mar.
Y ese mar se convierte en violencia.
viernes, 9 de diciembre de 2011
martes, 6 de diciembre de 2011

"Que tengas comida hasta estar harto todos los días de tu vida. Y que vivas muchos años. Que nunca te falten ni el agua ni la luz. Que los senderos sean suaves cuando los camines. Que las espinas se aparten de tu lado. Que tus enemigos te dejen pasar sin atacarte. Que ningún dolor te hiera en el costado. Que nadie te lastime a traición. Que nadie te ofenda ni siquiera con un gesto. Que tengas todo lo que se pueda desear, por largos, larguísimos años.
Pero que te falte el amor"
Gustavo Roldán.
domingo, 4 de diciembre de 2011
"El tiempo es una de las pocas cosas importantes qeu nos quedan" Dalí.
"No todos los ojos cerrados duermen, no todos los ojos abiertos ven" Bill Cosby."el sabio no dice todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice" Aristoteles.
"Las palabras nunca alcanzar cuando lo que hay que decir desborda el alma" Cortázar.
"Podrán callarnos, pero no pueden impedir que tengamos nuestras propias opiniones" Ana Frank.
"Que en esta vida todo es más lindo y se hace más fácil si se hace de a dos" Adrian Berra.
"Quiero que algo de mi perdure después de la muerte" Ana Frank.
"La memoria y la libertad deben ser ejercicios cotidianos de todos para evitar un nuevo holocausto y violaciones a los derechos humanos" Cristina Fernandez.
"lo esencial es invisible a los ojos" El principito.
"Hay un solo lugar en donde el ayer y el hoy se encuentran y se abrazan, ese lugar es el mañana" Galeano.
miércoles, 30 de noviembre de 2011
martes, 29 de noviembre de 2011
lunes, 17 de octubre de 2011
"Para el pueblo lo que es del pueblo, porque el pueblo se lo ganó"
"Para el pueblo lo que es del pueblo, para el pueblo liberación"

La cultura peronista en la memoria popular

No fueron pocas las veces que me tocó escuchar que el peronismo es una religión o que se lo compara con un grupo religioso, por aquello de sentirlo más que pensarlo. De esta forma, se busca su desprestigio como ideología, limitarlo a cuatro o cinco preceptos básicos que rondan la adoración a su fundador y su esposa; reducirlo a una doctrina cambiante y obsoleta según el interés de quien la aplique, haciendo del peronismo una ameba amorfa y pragmática.
Pero el peronismo tiene su gestación, su fecha de nacimiento y un desarrollo que dura hasta nuestros días. Por consiguiente tiene sus principios y una doctrina para llevarlos adelante, con componentes muy fuertes en lo social, lo económico, lo político y lo cultural, entre otros aspectos.
Esto último es quizás lo que le dé calidad de “sentimiento”, lo que lo lleva a ser, guste o no, “parte del asunto”. Como dice el analista político Ricardo Rouvier: “Se puede encontrar peronismo en los pliegues del antiperonismo, en la izquierda y en la derecha, porque tal fenómeno político atraviesa toda la cultura.”
Si se habla del peronismo como liturgia, no podemos olvidar sus símbolos. Las esfinges de Perón y Evita, juntos y por separado, son los emblemas que siempre acompañan las reuniones partidarias. La Marcha Peronista como himno en los distintos actos, utilizado generalmente como cierre de las reuniones. Después están el escudo y la bandera y otros tantos símbolos. Pero el que es una marca identificatoria y casi un símbolo en el idioma mudo, son los dedos en “V”, que representa mucho más que la V de la victoria También fue “vuelve” y hoy es “vive”.
Luego están los términos del habla cotidiana, palabras que automáticamente se identifican con el peronismo. La principal es el sustantivo “compañero” para llamar a los militantes o anteceder su nombre; una apropiación que muchas otras fracciones políticas han llevado a su seno por su fuerza identificatoria con el peronismo, desplazando al camarada o correligionario.
Por supuesto, existen las palabras que son su antítesis: el “contrera” y el “gorila” sirven con distinta intensidad para nominar a quienes no son afines al movimiento. Y por supuesto, estos “contreras” y “gorilas” tuvieron y tienen sus términos para designar a los peronistas, como el viejo y querido “descamisado” que después derivaron en el “cabecita negra” o “peronchos”, una mezcla de peronistas con “gronchos”.
Del pensamiento peronista, se pueden rescatar otros aspectos que se encuentran en forma permanente en el habla popular. Expresiones y frases que se rescatan de discursos, marchas o consignas que se repiten cotidianamente y, lo que es más extraño, no siempre desde el peronismo. “La única verdad es la realidad”, “volveré y seré millones” alocusión apócrifa atribuida a Evita, son buenos ejemplos. O la picaresca “no sacar los pies del plato”, la sentenciosa “dentro de la ley todo, fuera de la ley nada” y así podríamos continuar con otras.
Son muchos los caminos que conducen a cortar transversalmente la cultura popular y todos son válidos. Otros de los temas que se puede incluir en esta lista son los cánticos populares, que también fueron un sello de distinción el 17 de octubre cuando desde las columnas de manifestantes se escuchaba “sin galera y sin bastón / los obreros con Perón”, o el clásico “Yo te daré, te daré patria hermosa / te daré una cosa, una cosa que empieza con P… ¡Perón!” Una costumbre que surge de transformar la letra de canciones populares de la época y que todavía se mantiene vigente. De esta manera, esos cánticos, se fueron renovando en el tiempo o se fueron adaptando según la coyuntura y los hechos históricos. En 1973, se cantaba “qué lindo, qué lindo que va a ser Cámpora en el gobierno, Perón en el poder”; en 1984, se cantaba “traigan al gorila de Alfonsín / para que vea, que este pueblo / no cambia de idea, / lleva las banderas de Evita y Perón”. Y nunca se dejó de cantar “ni yanquis, ni marxistas, peronistas”.
También se puede encontrar parte de la cultura peronista en el “boca a boca”, en la trasmisión oral a través de los relatos de quienes vivieron todas las épocas del peronismo, gozando y sufriendo los vaivenes doctrinarios. En ese sentido, son las anécdotas las que mejor marcan lo dicho. Por ejemplo, aquella de Leonardo Favio, que rescato de un fragmento de la entrevista realizada el día en que lo conoció a Perón durante el exilio madrileño, en 1971. Favio dice: “En un momento tomé los anteojos que el General había dejado sobre la mesa y los acaricié un poco. Y después, le agarré la mano. Él se dejaba toquetear, porque sabía lo que era. Él seguía charlando tranquilamente mientras yo le acariciaba la mano como si fuera mi abuelo. Yo quería sentirlo piel a piel. Creo que él estaba muy triste de estar lejos de la Argentina. Como estuvo muy triste cuando volvió (…) Era de una ternura increíble y por momentos también de una tristeza increíble.” La fuerza del relato siempre nos deja el mensaje que lleva toda anécdota. Y como esta, un sinfín de ellas, de quienes participaron en la resistencia, o quienes alguna vez militaron o aún militan. O las de los que simplemente dejan su testimonio.
Como fenómeno cultural y masivo, el peronismo salió de los hogares y de las fábricas, para reproducirse. Luego no se podía decir Perón, pero se pensaba Perón. Y los jóvenes formados en la negación cínica del peronismo, pudieron leer en los espacios vacíos del discurso cotidiano. Y allí claramente decía “Perón”. El pueblo lo pensaba y lo pronunciaba en los actos clandestinos del caño, la tiza o el carbón. O en esa jerga en la que todo –el macho, el hombre, el que te dije, el viejo, papá, el general o el coronel–, pero todo, quería decir Perón.
Esto último es quizás lo que le dé calidad de “sentimiento”, lo que lo lleva a ser, guste o no, “parte del asunto”. Como dice el analista político Ricardo Rouvier: “Se puede encontrar peronismo en los pliegues del antiperonismo, en la izquierda y en la derecha, porque tal fenómeno político atraviesa toda la cultura.”
Si se habla del peronismo como liturgia, no podemos olvidar sus símbolos. Las esfinges de Perón y Evita, juntos y por separado, son los emblemas que siempre acompañan las reuniones partidarias. La Marcha Peronista como himno en los distintos actos, utilizado generalmente como cierre de las reuniones. Después están el escudo y la bandera y otros tantos símbolos. Pero el que es una marca identificatoria y casi un símbolo en el idioma mudo, son los dedos en “V”, que representa mucho más que la V de la victoria También fue “vuelve” y hoy es “vive”.
Luego están los términos del habla cotidiana, palabras que automáticamente se identifican con el peronismo. La principal es el sustantivo “compañero” para llamar a los militantes o anteceder su nombre; una apropiación que muchas otras fracciones políticas han llevado a su seno por su fuerza identificatoria con el peronismo, desplazando al camarada o correligionario.
Por supuesto, existen las palabras que son su antítesis: el “contrera” y el “gorila” sirven con distinta intensidad para nominar a quienes no son afines al movimiento. Y por supuesto, estos “contreras” y “gorilas” tuvieron y tienen sus términos para designar a los peronistas, como el viejo y querido “descamisado” que después derivaron en el “cabecita negra” o “peronchos”, una mezcla de peronistas con “gronchos”.
Del pensamiento peronista, se pueden rescatar otros aspectos que se encuentran en forma permanente en el habla popular. Expresiones y frases que se rescatan de discursos, marchas o consignas que se repiten cotidianamente y, lo que es más extraño, no siempre desde el peronismo. “La única verdad es la realidad”, “volveré y seré millones” alocusión apócrifa atribuida a Evita, son buenos ejemplos. O la picaresca “no sacar los pies del plato”, la sentenciosa “dentro de la ley todo, fuera de la ley nada” y así podríamos continuar con otras.
Son muchos los caminos que conducen a cortar transversalmente la cultura popular y todos son válidos. Otros de los temas que se puede incluir en esta lista son los cánticos populares, que también fueron un sello de distinción el 17 de octubre cuando desde las columnas de manifestantes se escuchaba “sin galera y sin bastón / los obreros con Perón”, o el clásico “Yo te daré, te daré patria hermosa / te daré una cosa, una cosa que empieza con P… ¡Perón!” Una costumbre que surge de transformar la letra de canciones populares de la época y que todavía se mantiene vigente. De esta manera, esos cánticos, se fueron renovando en el tiempo o se fueron adaptando según la coyuntura y los hechos históricos. En 1973, se cantaba “qué lindo, qué lindo que va a ser Cámpora en el gobierno, Perón en el poder”; en 1984, se cantaba “traigan al gorila de Alfonsín / para que vea, que este pueblo / no cambia de idea, / lleva las banderas de Evita y Perón”. Y nunca se dejó de cantar “ni yanquis, ni marxistas, peronistas”.
También se puede encontrar parte de la cultura peronista en el “boca a boca”, en la trasmisión oral a través de los relatos de quienes vivieron todas las épocas del peronismo, gozando y sufriendo los vaivenes doctrinarios. En ese sentido, son las anécdotas las que mejor marcan lo dicho. Por ejemplo, aquella de Leonardo Favio, que rescato de un fragmento de la entrevista realizada el día en que lo conoció a Perón durante el exilio madrileño, en 1971. Favio dice: “En un momento tomé los anteojos que el General había dejado sobre la mesa y los acaricié un poco. Y después, le agarré la mano. Él se dejaba toquetear, porque sabía lo que era. Él seguía charlando tranquilamente mientras yo le acariciaba la mano como si fuera mi abuelo. Yo quería sentirlo piel a piel. Creo que él estaba muy triste de estar lejos de la Argentina. Como estuvo muy triste cuando volvió (…) Era de una ternura increíble y por momentos también de una tristeza increíble.” La fuerza del relato siempre nos deja el mensaje que lleva toda anécdota. Y como esta, un sinfín de ellas, de quienes participaron en la resistencia, o quienes alguna vez militaron o aún militan. O las de los que simplemente dejan su testimonio.
Como fenómeno cultural y masivo, el peronismo salió de los hogares y de las fábricas, para reproducirse. Luego no se podía decir Perón, pero se pensaba Perón. Y los jóvenes formados en la negación cínica del peronismo, pudieron leer en los espacios vacíos del discurso cotidiano. Y allí claramente decía “Perón”. El pueblo lo pensaba y lo pronunciaba en los actos clandestinos del caño, la tiza o el carbón. O en esa jerga en la que todo –el macho, el hombre, el que te dije, el viejo, papá, el general o el coronel–, pero todo, quería decir Perón.
Feliz Día de la Lealtad a todos los peronchos copados de la vida.
viernes, 23 de septiembre de 2011
Sudamérica.
Algo se está gestando,lo siento al respirar;
es como una voz nueva
que al final comienza a hablar.
Sin personalidades,
sin almas ni color;
es como un sentimiento,
es como un nuevo sol.
Con su selva y su pampa
y su cordillera,
un nuevo continente
pronto va a despertar.
Sudamérica, Sudamérica...
Seamos los nuevos Incas,
quizás la nueva luz.
La tierra prometida pronto va a despertar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)








